Red de patios inclusivos y sostenibles

¿Qué ocurre si nos fijamos en los usos que hacen niñas y niños de un patio infantil? Si aplicamos las herramientas de análisis que propone el urbanismo feminista y la coeducación, observaremos que el espacio no es neutral al género, sino que está atravesado por diferencias de género, de etnia o de nivel socio-económico. La configuración de los patios de recreo concede protagonismo a unos usos en detrimento de otros, e influye en los comportamientos que se producen en él. Así, por ejemplo, en muchos patios la pista de fútbol (utilizada en mayor medida por niños) ocupa un espacio privilegiado y condiciona el resto de usos del espacio. En definitiva, que niños y niñas compartan espacios de juego no garantiza que ese juego se esté dando en igualdad de condiciones.

Por otro lado, los patios son lugares centrales en la vida de niñas y niños, donde pasan un tiempo importante cada día. Estos espacios deberían no sólo garantizar sino también potenciar la accesibilidad, la sostenibilidad ambiental y la participación de toda la comunidad educativa.

Conocedoras de esta situación, desde la cooperativa madrileña de comunicación y género Pandora Mirabilia, el estudio de arquitectura PEZ arquitectos, y las urbanistas feministas Col·lectiu Punt Sis de Barcelona, vamos desarrollar un proyecto para la creación de una Red de patios inclusivos y sostenibles. Nuestro propósito es hacer un proyecto piloto en dos colegios públicos del distrito Centro, el CEIP Nuestra Señora de la Paloma y el CEIP Santa María. Queremos mejorar los patios escolares y su accesibilidad, poniendo el acento en cuatro claves: participación, inclusión social, igualdad de género, y sostenibilidad ambiental.

El proyecto tendrá lugar a lo largo de 2017 está financiado por la Obra Social de la Caixa. Además, cuenta con el apoyo de la Junta Municipal de Distrito Centro.

El proyecto consta de cuatro fases:

  • Una primera de coordinación, creación de la red, contacto con los centros y sensibilización de familias y profesorado para garantizar su implicación en el proceso.
  • Una segunda de elaboración de un diagnóstico participativo sobre los usos del patio con niñas y niños, a través de la realización de sesiones de trabajo con todos los cursos escolares.
  • Una tercera en la que se realizarían unas jornadas de elaboración de propuestas de mejora a partir del diagnóstico, con la participación de toda la comunidad educativa.
  • Y una cuarta dedicada a la transformación del espacio con la comunidad educativa, priorizando el uso de materiales reciclados y la autoconstrucción.

Nuestro objetivo no es sólo llevar a cabo esta transformación de manera participativa y con perspectiva de género y de sostenibilidad ambiental, sino documentar el proceso para que pueda ser replicado en otros centros. Para ello, documentaremos en vídeo todo el proceso, realizando crónicas de las diferentes fases, y elaboraremos un vídeo final en el que las y los propios protagonistas sean quienes relaten el proceso y expliquen las claves prácticas necesarias para ponerlo en práctica.